A lo largo de los años, nuestra fundación ha visto el éxito de esta iniciativa al ser testigos de la transformación de las familias que han evolucionado, se han preparado profesionalmente y han entrado en el campo laboral. Estas familias han tomado control de sus vidas y han dado paso a nuevas familias que han llegado a nuestra fundación en busca de ayuda.
Una vez que se logra esta gran transformación, sus corazones son tocados por la magia de la bondad y la generosidad y son ellos mismos quienes quieren ser parte del voluntariado de nuestra fundación como agradecimiento y para poder retribuir al mundo por su cambio de vida.
Hoy en día, la fundación cuenta con voluntarios profesionales que fueron miembros de las familias de la fundación, y que son testimonio de éxitos como mamás y hermanos de los niños. Estos voluntarios trabajan hoy como psicólogos, trabajadores sociales y jóvenes abogados que ayudan a dar asesoría jurídica a las familias de la fundación, entre otros casos de éxito.
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